Te encontré o quizá fuiste tu quien me encontraste, no se como, no se porque y no se con que motivo tropezaste en mi vida, fue el azar, la suerte, o tal vez el mismo Dios quien nos unió.
Sucedió de forma extraña, me abordaste en un momento de completa soledad, y aunque nunca te he contado mis dilemas, problemas o dudas existenciales, el saber que me lees me hace sentir agradecida, completa, feliz.
Nunca te he visto, y no se si un día lo voy hacer, pero si se que te has convertido y seras hoy y vas a ser siempre mi aliado, mi amigo.
Te doy las gracias, aunque cuando te las de no tengas la minina idea de porque, pero te doy las gracias porque sin quererlo y sin buscarlo tu esencia me ha llenado de inspiración, autoestima y aun en la distancia me has hecho reír a carcajadas.
Gracias por tanto AMIGO.