miércoles, 15 de octubre de 2014

En horas habiles.

Guardar silencio,
a veces debería guardar silencio.
callar lo que veo, lo que escucho,
voltear la cara y no darme cuenta.
volver a mis oídos ciegos y a mis manos mudas,
a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol.
tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos;
pero resulta que no puedo,
no vivo por pasar el rato
ni acumulo ideas para ser más sabio,
ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo,
siempre a solas, bien alto.

peleo con algunos por lo que hago;
un día crecieron notas de mis dedos
y fueron otros los que las tocaron.
me propuse extrañar tan solo en un horario.
hablo de amor porque lo busco,
intento comprenderlo y no me es fácil,
evito la intelectualidad tanto como puedo
y me aburro como nunca con quien me toma por eso.

pasa que no estoy listo,
nunca estoy listo
y todo me sorprende,
y todo me provoca.
me extrañan tanto los aplausos
como los abucheos.
yo no espero otra cosa que no sea entendimiento,
dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.

estoy jugando, es cierto,
pero es que alguien se robó mi infancia cuando todavía era mía,
y no por eso crezco,

y no por eso grito,
grito porque me divierte ver saltar asustados a mis delirios.
a veces cuando salgo camino un largo rato
sin rumbo fijo, me detengo en los jardines,
me siento en las banquetas y fumo un poco
mientras escribo mentalmente cosas que luego me olvido.

esa es mi vida, cazar ideas,
soñar despierto y casi siempre hablar dormido,
y de vez en cuando,
cuando estoy de suerte,
hablar contigo.                   
                                                                                                                                                                         Edel juarez

domingo, 12 de octubre de 2014

Tu adiós no duele.

Siempre decías Adiós pero nunca te ibas, hoy todo parece indicar que tu adiós es definitivo, que hoy te marchas y que ya no volverás, y tu adiós no duele, tu adiós mata. No solo te vas tu, te llevas las ganas de vivir, de respirar, de amar, de comer, de dormir, de soñar, de soñarte, de soñarnos, y en cambio me dejas aquí metidos en el corazón un millón de besos que no te di, un montón de caricias que te esperaban al anochecer, y un "Para siempre" que no se cumplió. Tu adiós no me duele, Tu adiós me mata.

Octubre.

Adiós.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Poema de la despedida.

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé. 
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

autógrafo
José Ángel Buesa
Te dejo letras, las pongo en papel, en paredes, en donde sea, te dejo letras por que ya no tengo nada más que darte, por que no tengo otra manera de alcanzarte, de tocarte. Te dejo mi corazón molido y acomodado, te dejo letras que se derraman, que se escurren, que se me escapan.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Tu juguete

Ya no quiero escribirte en prosa o tratando de rimar y hacer de estos sentimientos algo hermoso, porque no lo es, porque estoy sufriendo y amando como jamás creí hacerlo, es curioso sabes?, tú eres el único que puede hacerme infinitamente feliz, pero tambien tienes una tremenda capacidad para dañarme, a diario me pregunto que fue del gran amor que me tenías?  O que al menos decías tenerme. Me levantaste de suelo, me llevaste a las nubes y ahora me dejaste aqui sola, pérdida con tanto amor para dar, y con tantas ganas de tenerte.